sábado, 11 de agosto de 2012

Lobishomes de Londres (y otras ficciones olímpicas)


El hecho de que la música compuesta para una ficción olímpica haya terminado ambientando, treinta años después, las ceremonias de entrega de medallas en una Olimpiada real, me parece una de las cosas más encantadoras de Londres 2012. Es, con diferencia, el momento que más disfruto: ver a los atletas en su performance hacia al pódium mientras pienso —admito que de manera no muy articulada, y sólo hasta que el himno del vencedor interrumpe implacable a Vangelis— en los vericuetos que conectan arte y realidad.

También, por ejemplo, en la cuenta atrás antes del despegue de un cohete. Este símbolo máximo de la precisión técnica tiene su origen en un recurso cinematográfico: fue Fritz Lang quien primero la utilizó al lanzar en 1929 la nave tripulada de su película La mujer en la luna. Justificó el que la cuenta fuese hacia atrás con el aplastante argumento de que hacia adelante los espectadores...

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1 comentario:

Unbolt dijo...

Vangelis será la Banda Sonora de estos JJOO sin duda, lo mismo pensé yo. Muy bueno el texto.